La propuesta reunió a personas de distintas edades, con y sin discapacidad, en el Parque San Vicente, donde compartieron juegos, actividades recreativas, deporte y un picnic comunitario.
La propuesta reunió a personas de distintas edades, con y sin discapacidad, en el Parque San Vicente, donde compartieron juegos, actividades recreativas, deporte y un picnic comunitario.

Este jueves, más de 200 personas se reunieron en el Parque San Vicente para celebrar la llegada de la primavera. La propuesta “Jugamos juntos, celebremos la primavera” generó un espacio de encuentro, recreación e inclusión para personas de distintas edades, con y sin discapacidad.
Durante la jornada, el juego y el movimiento fueron el punto de partida para compartir una experiencia al aire libre y fortalecer los vínculos.
La propuesta permitió que jóvenes, adultos y personas mayores disfrutaran de distintas actividades, cada uno desde sus posibilidades y preferencias.
Al respecto, el director de Políticas Inclusivas, Alejandro Arco, destacó el valor de generar espacios donde todas las personas puedan participar. “La inclusión también se construye cuando generamos espacios para encontrarnos, compartir y disfrutar. El juego nos permite acercarnos, derribar barreras y reconocer que todos tenemos un lugar en la comunidad”, señaló Arco.
Juegos recreativos, propuestas lúdicas, actividades deportivas adaptadas y dinámicas de integración formaron parte de la jornada.
Más allá de cada actividad, el encuentro buscó que los participantes pudieran compartir con otros, conocerse y disfrutar de una propuesta pensada para todos.
En este sentido, Arco remarcó la importancia de sostener este tipo de iniciativas durante todo el año. “Buscamos que las personas no solamente participen de una actividad, sino que puedan sentirse parte. Cada encuentro es una oportunidad para seguir construyendo una comunidad donde la diversidad sea reconocida y valorada”, expresó.
El ambiente al aire libre también acompañó la propuesta. El Parque San Vicente se convirtió durante la jornada en un espacio de recreación, intercambio y disfrute compartido.
Después de las actividades, los participantes compartieron un picnic en el parque. Familias, grupos y vecinos pudieron prolongar el encuentro alrededor de una mesa y disfrutar de un momento distendido.
La jornada cerró así con una celebración de la primavera diferente, en la que el juego, el deporte y la recreación funcionaron como herramientas para promover la participación.
Con “Jugamos juntos, celebremos la primavera”, Godoy Cruz volvió a generar un espacio donde las diferencias no fueron una barrera para compartir. La propuesta puso en primer plano una idea sencilla: jugar, encontrarse y disfrutar también son formas de construir inclusión.