Las precipitaciones, asociadas al fenómeno climático de El Niño, impactaron en los espacios públicos y en la infraestructura urbana. En particular, afectaron las calles de asfalto y hormigón, lo que hizo necesario reforzar las tareas habituales de mantenimiento.
En este contexto, el intendente Diego Costarelli destacó el esfuerzo adicional que realiza la gestión municipal para garantizar la conservación de la red vial y mejorar las condiciones de circulación.
Además, señaló que, si bien los trabajos se desarrollan durante todo el año, actualmente se incrementó la inversión destinada a mano de obra, materiales y maquinaria. El objetivo es dar respuestas más ágiles a las necesidades que surgen en los distintos barrios.
Tres cuadrillas en distintos frentes
El operativo de bacheo cuenta con 12 operarios distribuidos en tres cuadrillas. Dos de ellas están destinadas a la reparación de calles de concreto asfáltico, mientras que la tercera trabaja sobre las superficies de hormigón.
Para las calles de asfalto se utiliza material bacheador en frío. Los equipos trabajan de lunes a viernes, de 7:30 a 13:30, con una maquinaria que incluye aserradoras, minicargadoras, compactadoras, martillos neumáticos y camiones.
El consumo promedio alcanza las 20 toneladas semanales de material. Esta modalidad permite intervenir sobre los sectores dañados y recuperar progresivamente las condiciones de circulación.
Por otra parte, una cuadrilla de cuatro operarios se ocupa de las reparaciones en calles de hormigón. En este caso, las tareas se realizan de 7:30 a 13, con retrocargadora, aserradora, martillo neumático, camión y camión hormigonero.
Para estos trabajos se utilizan aproximadamente 15 metros cúbicos de hormigón por semana.