El intérprete José Kemelmajer encarna a un inmigrante polaco (Clausewitz), cuyo deseo es ingresar a la Argentina dejando atrás su país natal, mientras que Gustavo Torres será Segismundo, el agente de la aduana que tendrá en su poder la decisión de que si esto será posible o no. Los ejes centrales sobre los que orbitan ambos personajes serán el desarraigo, la migración, el deseo de libertad y la guerra, entre otros tópicos.
Según la sinopsis de esta puesta, “A fines de la Segunda Guerra Mundial, llega a Latinoamérica uno de tantos europeos que, salvo su propia vida, lo perdieron todo. Recién llegado del barco es interrogado por un agente de aduanas en la sala de migraciones del puerto. Allí, ambos, mediante un interrogatorio que se transforma en una confrontación, develaran sus identidades, que han querido ocultar para los nuevos tiempos de paz”.
Esta trama será el disparador para “Tiempo de Paz”, una conmovedora pieza cuyas actuaciones sostienen un conflicto que está lejos de perder vigencia: la situación de sobrevivientes y refugiados que se multiplican en cifras alarmantes a lo largo del globo.